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miércoles, 12 de febrero de 2025

María Catalina Echevarría de Vidal, la mujer que cosió la primera bandera para Belgrano

Al iniciarse el año 1812, Belgrano fue destinado a la Villa del Rosario, sobre el Río Paraná, para inaugurar un pequeño fuerte y las baterías ‘Independencia’ y ‘Libertad’, para que actuaran como defensa ante cualquier incursión realista hacia las provincias.

La necesidad de tener un símbolo distintivo para su ejército, decidió a Belgrano a pedir la colaboración de una  mujer para su confección. El 20 de febrero deslizó la idea en una charla privada. Doña Catalina, aceptó encargarse de la tarea de inmediato.

Confeccionó la bandera argentina que se enarboló, por primera vez, el 27 de febrero de 1812. Supervisada por Manuel Belgrano, compró telas, unió retazos celeste y blanco y agregó hilos dorados a la terminación, una tarea artesanal que demandó al menos cinco días y para la que necesitó asistencia de dos vecinas. 
María Catalina Echevarría de Vidal , era hija de inmigrantes vascos que formaron parte de la historia argentina por un simple giro del destino.
La amistad que unía a Belgrano con Vicente Anastasio de Echevarría, hermano de María Catalina y hombre de activa participación política en la época, permitió que el creador de la bandera aceptara  alojarse en la casa familiar de los Echevarría, en la por entonces Villa del Rosario, a donde fue enviado para contener el avance de los realistas.

“Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme los colores de la escarapela nacional”, explicaría Belgrano al Triunvirato, que desaprobó la decisión.
Doscientos años después de aquella gesta, una placa colocada en el pasaje Juramento, a metros del Monumento Nacional a la Bandera, se convirtió en el primer recuerdo formal que se le tributa a Echevarría de Vidal en su ciudad natal.

No existían hasta el momento (Bicentenario de la Creación de la Bandera) calles, plazas o monumentos en Rosario que la mencionaran.
Una iniciativa de la “Asamblea 20 de junio Feriado no Trasladable”, permitió la aprobación en diciembre del año pasado de un decreto del Concejo municipal para concretar ese homenaje. 
“No existía referencia de esta mujer en todo el radio urbano de Rosario”, sorprende Adolfo Paulón, historiador, director de la Asamblea 20 de junio y uno de los impulsores centrales de la iniciativa. “Logramos el homenaje para una mujer que era desconocida y que casi estaba olvidada en su lugar de nacimiento”, explica el investigador.

A modo de anécdota, Paulón recuerda que en conferencias y homenajes a otras figuras de la historia en las que participaba, proponía encuestas para conocer qué sabía la gente sobre aquella mujer.
“Una vez, apenas tres personas de doscientas la conocían.  Lo mismo sucedía en los despachos, con algunos funcionarios”, lamenta.


Echevarría de Vidal no sólo confeccionó la primera bandera argentina. Asistió también a la ceremonia de jura, a orillas del Paraná y frente a las baterías de artillería Independencia y Libertad. Para darle una dimensión a ese episodio Paulón explica que “no era común que asistieran mujeres a una ceremonia militar”.

María Catalina Echevarría vivió sus últimos años en San Lorenzo, y falleció el 18 de julio de 1866, nueve años más tarde que su hermano. Esta argentina de origen vasco tuvo el privilegio de haber bordado con sus manos, la enseña patria que enarbolaron nuestros patriotas por la libertad de Argentina.

Luego de caer derrotado en Vilcapugio en 1813, y mientras reagrupaba a su ejército en el pueblo de Macha -hoy territorio de Bolivia-, Belgrano ordenó ocultar la bandera. En 1885 fue hallada en la capilla de Titiri. Actualmente permanece en el museo “Casa de la Libertad”, en Sucre. Tras una serie de gestiones, el Gobierno de Bolivia envió una réplica autenticada que a partir de ese momento, descansa en el Monumento a la Bandera.

lunes, 13 de noviembre de 2023

El término Soberanía supera la concepción de Territorio

El Día de la Soberanía Nacional se celebra anualmente el 20 de noviembre, en conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado, librada el 20 de noviembre de 1845. La Nación Argentina se encontraba gobernada por Juan Manuel de Rosas, quien al mismo tiempo ejercía como gobernador de la provincia de Buenos Aires.

La obra de Rodolfo Campodónico es una monumental serie de 28 murales de 2 metros de alto por 3,60 de ancho, realizada entre mayo de 1998 y agosto de 1999 y se colocó en la Casa de Gobierno de la Provincia en La Plata, hasta que por su deterioro fueron retirados años después y encomendada la misión de restaurarlos al mismo artista plástico. En el año 2006, y por voluntad de Campodónico, la Provincia cedió las obras a la Municipalidad de Trenque Lauquen. 
Esta conmemoración fue propuesta, junto con la repatriación de los restos de Rosas, por el historiador José María Rosa en 1974 y aprobada por el Congreso de la Nación Argentina el mismo año. Varios años más tarde, el 3 de noviembre de 2010, año del Bicentenario de Argentina, fue promovida a feriado nacional.[1]
Esta Batalla, se produjo en aguas del río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires, en un recodo donde el cauce se angosta y gira, conocido como Vuelta de Obligado, en lo que hoy es la localidad de Obligado (partido de San Pedro).
En el año 1811, poco después de la Revolución de Mayo de 1810 (en que Argentina comenzó su proceso de independencia de España), Hipólito Vieytes recorrió la costa del río Paraná buscando un sitio ideal en donde poder montar una defensa contra un hipotético ataque de naves españolas. Para este propósito consideró al recodo de la Vuelta de Obligado como el sitio ideal, por sus altas barrancas y la curva pronunciada que obligaba a las naves a recostarse para pasar por allí. Rosas estaba al tanto de sus anotaciones, y es por ello que decidió preparar las defensas en dicho sitio.[2]
El 20 de noviembre de 1845, 40 buques mercantes y 20 de guerra intentan navegar por la fuerza el río Paraná.




Rosas había hecho colocar una cadena (hoy puede verse el monumento en la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro) de orilla a orilla simbolizando la prohibición de navegar un río interno.
Sobre las márgenes se colocaron troncos pintados de negro simulando cañones.
El enfrentamiento se produce en la Vuelta de Obligado. La lucha fue muy desigual, los anglo franceses lograron navegar río arriba pero llegaron tan destrozados y se ofreció tal resistencia, que el regreso fue más penoso aún.
La epopeya del combate de la Vuelta de Obligado y el resto de los lugares donde la armada invasora fue atacada estuvo a cargo de improvisadas fuerzas populares impulsadas por el patriotismo y el orgullo, ya que las mejores tropas, las más experimentadas y mejor armadas, permanecieron en el sitio a Montevideo a las órdenes del general Oribe cumpliendo con el objetivo de Juan Manuel de Rosas de rescatar la Banda Oriental para nuestro territorio.
Fueron criollos, gauchos, indios y mulatos, armados con anticuados cañoncitos que dispararon las pocas balas con que se contaba. Pero no fueron sólo hombres los que combatieron en la Guerra del Paraná, sino también mujeres.
Mencionaremos a Josefa y María Ruiz Moreno, Rudecinda Porcel, Carolina Suárez, Francisca Nabarro, Faustina Pereira y, sobre todo, Petrona Simonino, quien se destacó por su heroísmo y sus condiciones de liderazgo. Era nacida en San Nicolás en el año 1811, casada con Juan de Dios Silva, rico hacendado de la zona, quien también intervino en la guerra como improvisado artillero. Ellas, no sólo se ocuparon de los heridos y de abastecer de pólvora y alimentos a los combatientes, sino que también tomaron las armas cuando sus esposos o hijos caían en Obligado, en Punta Quebracho, en Ramallo, en San Lorenzo, en Tonelero, en todos los puntos de la costa del Paraná.[3]
Como consecuencia de la heroica defensa del territorio argentino,  Inglaterra y Francia firmaron con la Confederación Argentina un tratado de paz por el cual se reconocía el derecho argentino sobre los ríos internos, el derecho a resolver sus asuntos con otros países sin intervención de la Inglaterra o la Francia y éstas, las dos primeras potencias del mundo de la época, saludaron al pabellón nacional con 21 cañonazos como símbolo de respeto, y resarcimiento por la ofensa realizada a nuestra patria.[4]
La «soberanía» supera la concepción del territorio, de un significado único e inequívoco. No es algo que heredamos y que esté cerrado: es una construcción que hacemos entre todos, todo el tiempo, desde lugares diferentes.[5]
 

sábado, 7 de septiembre de 2019

Día del/la BIBLIOTECARI@

En la República Argentina, se celebra, el día  13 de septiembre.
Fue establecido por el Congreso de bibliotecarios reunidos en Santiago del Estero en el año 1942.
En 1954 se dicta el decreto 17.650/54. Que fija esta fecha en homenaje a la labor de los bibliotecarios en favor de la comunidad.
Los Orígenes de la Fecha datan de 1810 cuando en la Gazeta de Buenos Aires, en la edición del jueves 13 de septiembre, aparece un artículo titulado “Educación” donde se lee: “... ha resuelto la Junta formar una Biblioteca Pública, en que se facilite a los amantes de las letras un recurso seguro para aumentar sus conocimientos. Las utilidades consiguientes a una Biblioteca Pública son tan notorias, que sería excusado detenernos en indicarlas...”-1
La Junta ha resuelto fomentar este establecimiento...” “... nombrando desde ahora por Bibliotecarios a el Dr. D. Saturnino Segurola y al Rvdo. P. Fray Cayetano Rodríguez..” y “... nombra por protector de dicha Biblioteca al Secretario de Gobierno Dr. Mariano Moreno...”
De este texto se desprende que el doctor Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodriguez, fueron los primeros bibliotecarios oficiales de la nueva era de la independencia de la República.
En el ámbito de la Defensa , existe una Red de Bibliotecas que nació en 1989, con antecedentes que se remontan a 1951 y 1974, siendo reconocida en el año 1993 por Resolución Nº 1395 del Ministerio de Defensa, y en el año 2013 por Resolución N° 486, del 13 de noviembre, se crea el Programa de Fortalecimiento y Apoyo a RE.BI.F.A.
Actualmente participan en REBIFA 64 bibliotecas de diferentes organismos militares. Siendo su objetivo coordinar, concentrar y difundir toda información bibliográfica de interés en el ámbito de Defensa Nacional, Historia, Ciencia y Tecnología Militar.
Mencionaremos sólo algunas de las bibliotecas que forman parte de ésta red:
Biblioteca Antártica
Biblioteca Carola Lorenzini
Biblioteca Central
Biblioteca del Instituto Universitario Aeronáutico
Biblioteca del Liceo Aeronáutico Militar
Biblioteca Héroes de Malvinas
Biblioteca Vicecomodoro Juan Rawson Bustamante (sede CEFFAA)
Biblioteca Nacional de Aeronáutica
Biblioteca Nacional de Meteorología Ing. A. Galmarini

Con renovado entusiasmo destacamos a la Biblioteca del LAM integrada a ésta red
Esta integración facilita la búsqueda y disponibilidad de material para la lectura.
La biblioteca cuenta con un catálogo on line de las publicaciones existentes en el fondo bibliográfico de las Bibliotecas de las Fuerzas Armadas para su consulta on line en el sitio oficial del Ministerio.
De esta manera se da un paso más para mejorar los servicios que brindan las bibliotecas de las Fuerzas Armadas para la difusión del conocimiento dentro de nuestra nación.
El citado catalogo cuenta con numerosísimas publicaciones catalogadas para su consulta.

Cursos, jornadas, conferencias se vuelven inestimables como un aporte destinado a la capacitación continua de los profesionales que se desempeñan en las bibliotecas integrantes de la red. Así se dictaron entre otros temas:
“Manejo ambiental en Bibliotecas: medidas preventivas y correctivas ante la contaminación fúngica”, “Encuadernación de folletos para su protección bajo parámetros de conservación” "Diseño de estrategias de comunicación en bibliotecas y organismos afines” "La aerofilatelia y su contenido iconográfico e informativo".

Encuentro RE.BI.FA. 2013
A veces la tarea silenciosa nos aparta de la toma de conciencia de la labor realizada; convencidos que pueden ser excelentes recursos las efemérides para revalorizar y actualizar información acerca del quehacer de los integrantes de nuestra querida institución, y que también se constituyen en elementos didácticos que fortalecen el respeto comunitario, agradecemos a todos ellos por su tarea minuciosa y permanente. En nuestra Institución, la tarea es realizada por la Sra. Bibliotecóloga: Marisa Torri. A ella todo nuestro afecto poniendo de relieve el alto compromiso que tiene con el Liceo y con su tarea específica.


1 http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/independencia/mariano_moreno_el_fundador_de_la_biblioteca_publica.php. Recuperado 03.09.15