lunes, 22 de septiembre de 2014

EXPLORACION Y RECONOCIMIENTO AERO ESPACIAL

El 21 de septiembre, se celebra el Día del Fotógrafo, y cabe aclarar que no es una fecha internacional, sino que es para la mayoría de los países Latinoamericanos.
Aparentemente el día 21 de Septiembre, está relacionado con la fecha donde fue realizado el primer daguerrotipo. Un daguerrotipo es el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente en el año 1839.  Éstos, se distinguen de otros procedimientos, porque la imagen se forma sobre una superficie de plata pulida como un espejo.  En América Latina, esta modalidad, fue el invento precursor de la fotografía moderna.[1]
En el ámbito aeronáutico, el reconocimiento aéreo cobra una participación destacada, siendo su auxiliar indiscutido la fotografía.

El reconocimiento aéreo es la inspección desde el aire de determinadas zonas mediante aviones de reconocimiento o vehículos aéreos no tripulados. Sus funciones consisten en recoger inteligencia de imágenes,  e inteligencia de medidas.
En nuestro país, el primer registro sobre observación aérea data del año 1866, durante la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay. En efecto; las operaciones se encontraban estacionadas en las proximidades de la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, a 30 kilómetros de Paso de la Patria. Como consecuencia de las características topográficas, los mangrullos eran insuficientes para observar por encima del formidable dispositivo defensivo levantado por los paraguayos.
Como remedio, el gobierno brasileño decidió adquirir dos globos cautivos en los Estados Unidos. Para tripularlos, la Argentina contrató al polaco Chodasiewicz, que se nacionalizó e incorporó al Ejército con el grado de sargento mayor. El 24 de junio de 1867, Chodasiewicz se elevó a 300 metros dentro de las líneas aliadas, sujetado por tres cuerdas que sostenían treinta soldados. Los globos aliados realizaron más de veinte ascensiones exitosas cumpliendo  tareas de observación.[2]
En la actualidad, el reconocimiento aéreo, es destinado principalmente a la cartografía.
La fotografía aérea supone un análisis de la superficie terrestre mediante el empleo de sensores remotos, instalados a bordo de diversos medios aéreos. Encuentra aplicaciones en el campo de la agricultura para recabar información sobre la naturaleza de los terrenos y la extensión de los cultivos, y en el campo militar para obtener información sobre objetivos estratégicos.
Desde el comienzo del siglo XXI, la fotografía aérea desde aviones y helicópteros no tripulados (UAS) vive un crecimiento notorio. Estos sistemas aéreos no tripulados, están generalmente equipados de herramientas de navegación (GPSgiroscopio, etc.). Sin embargo, son pocos los países que han establecido normas específicas para regular el vuelo de estas naves: el comportamiento de las autoridades frente al vuelo de UAS varía en cada nación, no existiendo una persona jurídica en el espacio aéreo a cargo del UAS, sino desde el espacio terrestre complica las responsabilidades en caso de infortunios.[3]
La fotografía orbital permite la obtención de imágenes de altura muy superior a aquellas propias de la fotografía aérea, de la cual constituye una extensión, mediante aparatos fotográficos situados sobre vehículos espaciales o satélites en órbita en torno a la Tierra. Entre sus varias aplicaciones cabe señalar los estudios meteorológicos, la investigación sobre la contaminación de los mares o sobre los recursos naturales, etc.[4] Así como la fotografía orbital, brinda el beneficio citado, la fotografía aérea brinda celeridad en la obtención del material requerido.[5]
De izquierda a derecha: Alf. Daniel Baquero, Alf. Nurit Bernuzzi, Alf.Favio Mugna
El Grupo de Reconocimiento Aeroespacial de la Fuerza Aérea Argentina es la unidad que opera los aviones de la familia Lear jet de la II Brigada Aérea, ubicada en la localidad de Paraná (Provincia de Entre Ríos).
Como dato histórico, agregaremos que, durante la Guerra de Malvinas, los Lear jet del Grupo 1 Aero fotográfico pertenecientes a la II Brigada Aérea realizaron misiones desde las bases aéreas de Río Grande y Comodoro Rivadavia, cumplimentando diversas misiones.
El único avión derribado de este escuadrón fue, el Learjet con matricula militar (T-24)comandado por el vicecomodoro De La Colina y el mayor Falconier y su tripulación conformada por Marizza, Luna y Lotufo, cayó al norte de la Isla Gran Malvina producto de un impacto de misil Sea Dart del destructor HMS Exeter (D89).2

En el mes de mayo, en el Liceo Aeronáutico Militar, se realizaron unas jornadas de capacitación para alumnos cadetes de V y VI año, abordando el tema de Catástrofes y Gestión de crisis.
En el marco de estas jornadas, el día 15 mayo se desarrolló el tema: “Los sensores de imágenes aplicados al relevamiento de desastres” brindado por el capitán Adrián Ligori y la alférez Nurit Bernuzzi, pertenecientes al Grupo de Reconocimiento Aeroespacial de la II Brigada Aérea [6]de Paraná. En esta ocasión también se realizó una muestra fotográfica de situaciones reales de emergencias que captaron ampliamente el interés del auditorio.

Es de destacar que la Alférez Bernuzzi, es la primera oficial mujer, del cuerpo comando, con ésta especialidad en la Fuerza Aérea Argentina, así como la tecnicatura, en la que la militar se ha formado, es una de las especialidades dentro del escalafón general. La tecnicatura en Exploración y Reconocimiento aero espacial, se dicta en la II Brigada Aérea y tiene una duración de 10 meses.