miércoles, 27 de agosto de 2014

LAS MUJERES EN LAS ACTIVIDADES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ

1°Ten.María Jorgelina Camarzana
Primera Helicopterista
Fuerza Aérea Argentina
A medida que las actividades de mantenimiento de la paz han ido evolucionando hasta abarcar un enfoque humanitario más amplio, la mujer ha pasado a tener un lugar de mayor participación en las mismas.  Desde 1994 contamos con presencia de mujeres de las Fuerzas Armadas en distintas operaciones de Paz.
A consecuencia del conflicto entre grecochipriotas -establecidos en el sur- y turcochipriotas - asentados en el norte de la isla mediterránea- se determinó la necesidad de establecer en 1974 una zona de amortiguación donde la UNFICYP tiene la tarea de mantener la paz y la estabilidad.
La participación de nuestro país en dicha misión tiene sus orígenes en el año 1993, con el despliegue de la Fuerza de Tarea Argentina (FTA), cuya labor principal consistió en evitar la reanudación de los combates entre la Guardia Nacional Chipriota y el Ejército Turco, mediante la verificación del cese del fuego.

¿Por qué es importante contar con personal femenino de mantenimiento de la paz?
Porque las mujeres actúan como modelos de comportamiento en el plano local. La intensificación de la contratación de mujeres reviste una importancia decisiva para lo siguiente:
•             Ayudar en la realización de exámenes médicos a las excombatientes;
•             Ayudar a las excombatientes durante el proceso de desmovilización y reintegración a la vida civil;
•             Ampliar la red de reunión de información;
•             Realizar acordonamientos durante la búsqueda de mujeres;
•             Entrevistar a las supervivientes de la violencia basada en la violencia;
•             Interactuar con las mujeres en sociedades donde a las mujeres les está prohibido hablar con los hombres.
•             Mejorar el acceso y apoyo a la mujer local.[1]

Por primera vez, se incorpora, en la historia de la unidad aérea de la UNFICYP, a una piloto militar mujer: la 1ºTeniente María Jorgelina Camarzana (27).
Es la primera mujer helicopterista de toda Sudamérica en Misiones de Paz en Nicosia, Chipre. Egresada de la Escuela de Aviación Militar (E.A.M.) en Córdoba, Argentina en 2005, completó el Curso de Aviador Militar en el 2009 antes de ser destinada a la VII Brigada Aérea de Moreno, Buenos Aires, sirviendo dos años como piloto de Hughes 500 antes de tomar su asignación con la UNFICYP.
Visita del Sr Ministro a la VII Brigada Aérea de Moreno. 
La 1° Teniente ha participado, como parte de su formación,  en simulacros que la Fuerza Aérea realiza todos los años en diferentes partes de La Argentina. Es un ejercicio, donde los pilotos de distintas partes del país ponen en práctica todo lo que aprenden en la teoría. Es un operativo que no sólo sirve para recuperar a una persona aislada en territorio hostil, sino también para rescatar a presidentes, diplomáticos, empresarios u otra gente que se encuentre en situación de riesgo, como por ejemplo en una inundación.
El helicóptero, pasión de la piloto Camarzana, posee gran maniobrabilidad y  capacidad de mantenerse estático en el aire.  Puede girar sobre sí mismo, despegar y aterrizar verticalmente. Si no se consideran aspectos tales como las limitaciones de carga y de altitud, un helicóptero puede viajar a cualquier lugar y aterrizar en cualquier sitio que tenga la suficiente superficie. Los helicópteros poseen capacidad de "autorrotación" que, combinado con un constante entrenamiento de emergencias que se le da a los pilotos y la mayor resistencia a los impactos que presentan, influyen en su notable récord de seguridad. [2]
También permiten despegues y aterrizajes verticales, Por esa razón se usan a menudo en zonas congestionadas o aisladas donde los aviones no pueden despegar o aterrizar.[3]
De este modo, contando con personal femenino capacitado, la actual política de Defensa continua con la promoción e implementación de la perspectiva de género en el ámbito de las operaciones de paz, en sintonía con la Resolución N° 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.[4]