jueves, 24 de julio de 2014

Autorealización y Valores humanos

Por Ley 25.787 se instituyó en la República Argentina el 29 de Julio de cada año como el Día de los Valores Humanos.
El concepto de valores humanos abarca todos aquellos bienes universales que vamos adquiriendo, asimilando y transmitiendo en nuestra vida y que nos motivan en nuestras decisiones cotidianas, ayudándonos a nuestra autorrealización y perfeccionamiento.
Hay muchas clases de valores, según el plano donde nos situemos o el aspecto de nuestra vida que nos afecta:
  •  Los económicos
  • Los que nos satisfacen como persona
  • Los que trascienden la persona
  •  Los que ayudan a relacionarnos con los demás [1]

Podemos citar algunos de ellos:
PATRIOTISMO: vivir plenamente como ciudadanos e inculcar el respeto a nuestra Nación.
OBJETIVIDAD: ver el mundo que nos rodea como es y no como queremos que sea.
DOCILIDAD: ser conscientes de la necesidad de recibir ayuda en todos los aspectos de la vida.
COMPASIÓN: es una actitud de servicio frente a la necesidad de otros seres humanos.
AMOR: es fundamental en nuestras vidas, todos lo necesitamos, tanto  darlo como recibirlo.
DESPRENDIMIENTO: nos ayudará a poner nuestro corazón en las personas que nos rodean y no en las cosas materiales.
SERENIDAD: nos permite conservar la calma y ser amables y cordiales a pesar de nuestros problemas.
RESPETO Y TOLERANCIA: son la base para convivir armonicamente en la sociedad.




El objetivo de esta ley, que fue Sancionada: Octubre 1° de 2003 y Promulgada el 27 de Octubre  de 2003. es que  nos lleve a los argentinos a reflexionar sobre aquellos principios y sobre el carácter moral que contribuyen a la autorrealización de las personas y de las sociedades, como así también a una valoración espiritual.
La autorrealización es un proceso que consiste en ir conformándose como persona, permitiendo que las potencialidades (capacidades) se conviertan en actos(conductas concretas) cada vez más perfectas.[2]      
Si la autorrealización es también social, lo correcto entonces es decir que la amistad juega un rol trascendental en ésta.
El pensamiento griego ya podía concebir que el fin del hombre estaba  fuera de sí mismo, es decir, lo trascendía, por lo cual todas las acciones humanas se realizan con un fin posible. 
Este fin último es la felicidad y para Aristóteles todos los hombres están de acuerdo en perseguirla, pero en desacuerdo sobre en qué consiste[3]

Cada persona desempeña una función en su sociedad y para desempeñarla bien ha de adquirir virtudes que le ayuden a hacerlo. Pero si hay una función propia del ser humano como tal, la felicidad consistirá en ejercerla a lo largo de toda la vida.
Por otra parte: las acciones más cercanas a nosotros mismos son las que nos hacen más felices, y nada hay más cercano a nosotros que nuestro propio pensamiento; la felicidad es contemplativa más que activa.
Para lograr este tipo de felicidad son precisas según Aristóteles dos tipos de virtudes: las  de la inteligencia y las éticas o del carácter. Virtud razonada desde nuestra alma, es la prudencia, que constituye la sabiduría práctica y que casi siempre consiste en el justo medio o término medio entre el defecto y el exceso; así, por ejemplo, la virtud del valor estará entre la cobardía y la temeridad. Otro elemento es necesario para la felicidad: compartirla y vivir en una comunidad regida por buenas leyes. 

¿QUÉ ES EL BUEN TRATO?

Buen trato es ponerse en el lugar del otro,
Una oportunidad para conocerme y conocer a los demás
En una relación donde ambos tenemos igual valor
Niñas y niños, hombres y mujeres, jóvenes y adultos 
mayores…
Todos tenemos derecho a que nos tomen en cuenta
Respetando nuestra voz, nuestra mente y nuestro cuerpo
Aceptando nuestras diferencias como algo enriquecedor
Tratando a los demás como nos gusta que nos traten
O… acaso no te gusta que te traten bien?